Materia Gris
viernes, 28 de marzo de 2008
Protesta Comtemporanea
miércoles, 26 de marzo de 2008
"Cultura" moderna(cultra Light)
No pensar, sentarse ante la pantalla de televisión, no preocuparse del mundo, pareciera ser la receta para "triunfar". Y muchos terminan creyéndolo.




Esta cultura, ―si es que así se la puede llamar― esta tendencia dominante, tiene orígenes específicos: se encuadra en una dinámica histórica determinada, responde a un proyecto concreto. Seguramente, como todos los rumbos sociales ―también las "modas" culturales― no se desprende de una oficina generadora de ideas que lanza mundialmente la "onda light" como por arte de magia. Es, en todo caso, producto de un sinnúmero de variables que van retroalimentándose una con otra.
El auge del neoliberalismo, la caída del bloque soviético, la supuesta "muerte de las ideologías", el mundo unipolar, el triunfo omnímodo de la gran empresa; en definitiva: lo que hoy día se presenta como un éxito masivo del capitalismo y su ideología concomitante, son todos factores que se coligan unos con otros dando como resultado esta entronización del individualismo hedonista, del facilismo, de la apología ramplona del consumismo.
Es difícil indicar quién es el responsable directo del fenómeno; quizá nadie lo ha pergeñado como tal. Es, en todo caso, una mezcla de elementos. Pero no hay dudas que, en tanto tendencia, es síntoma de los tiempos.
En este contexto "cultura light" vendría a significar: individualismo exacerbado, búsqueda inmediata de la satisfacción ―con la contraparte de despreocupación/desprecio por el otro―, escasa profundidad en el abordamiento de cualquier tema, superficialidad, falta de compromiso social o incluso humano, banalidad, liviandad.
Todo ello marcado por un culto a las apariencias. Se juzga al otro por cómo va vestido o por el tipo de comida que ingiere, por la marca de teléfono celular que usa o por el peinado que lleva; y eso decide todo. El continente subsumió al contenido. Sólo importan las formas, ser bello, estar bien presentado. Lo demás, no cuenta.
Sin falsas idealizaciones, sin ser apocalípticos, el momento histórico actual nos confronta con una situación, como mínimo, novedosa. Desde ya, sin exagerar, no queremos decir que la solidaridad y la profundidad conceptual hayan sido la constante a través de toda la historia humana. En todo caso esas son posibilidades, de hecho muy profundamente desarrolladas en determinadas ocasiones, así como también pueden serlo el individualismo o la trivialidad.
Pero lo que efectivamente hoy sí puede constatarse con una fuerza que tiene mucho de inédita, es la falta de preocupación por el otro, la apología del facilismo, la entronización del más absoluto individualismo, todo ello llevado a estatuto de ideología dominante. De ahí esta ligereza que marca las relaciones interpersonales. Todo es light, también la relación con el otro. ¿Cómo, si no, poder entender los video-juegos ―nada inocentes, por cierto― que entronizan la violencia y el desprecio por el otro? ¿Cómo, si no, ese auge de la "belleza" plástica? Todo esto se ha hecho cultura. Y la cultura pesa.
Esta "onda light" va ganando los distintos espacios de la producción cultural, del quehacer cotidiano. Ello no significa que la humanidad se va tornando más tonta, menos inteligente. En absoluto. La revolución científico-técnica sigue adelante con una velocidad y profundidad vertiginosas. Los logros en tal sentido son cada vez más espectaculares. Pero junto a ello ―ahí está lo insólito― el nivel "humano" no crece al mismo ritmo. Hasta incluso podría decirse que no crece (si es que fuese lícito hablar de "crecimiento" en ese ámbito).
Ahora tenemos televisor con pantalla plana de plasma líquido de 40 pulgadas… para ver programas que apologizan la tontería, la porquería, la más pacata superficialidad (léase, por ejemplo, reality show o talking show).
Lo expresó con agudeza Pablo Milanés cuando dijo:
"No es culpa del público, ni de su gusto, ni de su sensibilidad; el público se inclina por lo que le ofrecen a diario, donde le meten un bombardeo absoluto de promoción de cosas malas y pues finalmente lo acepta. Yo creo que prevalecerá el espíritu verdaderamente humano del público, su sensibilidad... Pero no hay duda de que estamos en un momento de ofensiva de mal gusto".
Si bien es difícil establecer quién inventa las modas culturales, las tendencias dominantes, no hay dudas que hay centros de poder que tienen que ver con esa generación. Quizá no es alguna tenebrosa agencia de control social la que ha pergeñado ese modelo. Pero lo cierto es que, sumando todos los aspectos arriba esbozados, el arquetipo del ciudadano esperado ―esperado por los centros de poder, desde ya, ayudados por mecanismos de mediación como son los medios masivos de comunicación― termina constituyéndose como un consumidor pasivo que no discute, que cuida ante todo su sacrosanto puesto de trabajo, que se ocupa sólo de lo cosmético irrelevante y que ―en términos de análisis humano― no piensa.
Es decir: light. Como siempre, puesta a circular una moda, por diversos motivos ―ánimo de figuración, acomodamiento, etc., etc.― no falta quien se acopla a la corriente dominante. Si se le pregunta a cualquier yuppie (young urban professional people), prototipo por excelencia de esta cultura, o a cualquier consumidor de estos valores, no sabrá por qué hay que tomar yogurt diet ni leer algún best seller; y seguramente será un enconado defensor de la tendencia en juego. Pero vale preguntarse: ¿al servicio de qué está todo esto? ¿Quién se beneficia?
Como oportunamente lo señala Luis Britto García:
"La regla de lo light es la sistemática omisión de lo pertinente: cigarro sin nicotina, café sin cafeína, azúcar sin azúcar, música sin música". (…) "Política sin política. Partidos sin partidos. Organizaciones sin ideología. Carismas sin programas. ¡Misterio sin profundidad! ¡Revelación sin pavor! ¡Iluminación sin trascendencia! ¡Nirvana instantáneo! ¡Paraíso desechable! ¡Purgatorio spa! ¡Fast God! Consumismo industrial beatificado en el supermercado espiritual". (…) "Ángeles y modelos no menstrúan, o no debe parecer que lo hacen. En su obsesión por ocultar la función real y mostrar la simbólica, postula lo light vientres que no digieren, senos que no amamantan, carne que no envejece. La biología no existe. Toda expresión fisiológica ha de ser testada. El apetito es crimen, el vello tabú, el olor pecado mortal, el sudor alta traición. El desodorante es el sacramento light. La anorexia, su estado de gracia."
El mundo contemporáneo, el mundo que nos legó la caída del socialismo real, es un ámbito donde ya nos hemos acostumbrado a no tener esperanzas, a no cuestionar, a aceptar todo con resignación. O al menos esto es lo que se mantiene como tendencia dominante. Consumir, buscar la felicidad y la realización a través de lo material, no complicarse. Que todo sea "suavecito", soft, sin cuestionamientos de fondo.
Como elemento básico en la conformación de esta cultura tenemos los medios audiovisuales, y en especial la televisión. No podría decirse mecánicamente que televisión es sinónimo de cultura light; pero sin dudas guarda una estrecha relación.
En este período que marcó la caída del muro de Berlín, la realidad virtual, la realidad de las imágenes, si bien desde hace décadas viene modelando las ideologías dominantes, ha pasado a ser ahora vehículo por excelencia de esta moda de lo banal. Nada mejor que la cultura televisiva para entronizar la apología del "no piense". Podría decirse que lo que generó el capitalismo desde mediados del siglo XX en adelante, siempre con fuerza creciente, hoy ya como moda global, es el llamado al "no piense, mire la pantalla". Ante la imagen, absoluta y omnímoda, el pensamiento conceptual, la reflexión crítica, más lenta, cae vencida. La imagen presenta sin mediaciones un sinnúmero de estímulos que actúan de forma masiva e inmediata a nivel del sistema nervioso central. El poder de la imagen es mayor que toda otra vía de transmisión. Por eso la televisión es la matriz fundamental de esta cultura de lo no reflexivo.
Estas tendencias, estos modelos culturales que se generan ―hoy a escala planetaria― se presentan con fuerza arrolladora, cubren todos los espacios, parecieran no permitir alternativas. Pero el reto es ir más allá de todo esto, intentar desafiarlo, discutirlo, quebrarlo. Hay que ser irreverente con el poder, con lo constituido, con el dogma.
Seguramente no es posible dar un catálogo de acciones de probada efectividad para hacer frente a esta tendencia. Es tal su fuerza que pareciera más fácil doblegarse ante ella, y entrar finalmente en la corriente. No pensar, sentarse ante la pantalla de televisión, no preocuparse del mundo pareciera ser la receta para "triunfar". Y definitivamente muchísimos terminan creyéndolo. De ahí al consumo de lo que se anuncia como llave para ser un "triunfador", un "exitoso", un paso. Todos, irremediablemente, estamos tentados por este paraíso del placer que lo light pareciera ofrecernos.
Aunque sea un muy modesto aporte en esta lucha por un mundo más vivible, más justo y equilibrado, un paso en torno a todo esto es perderle el miedo a pensar. Como dijera Xavier Gorostiaga: "Los que seguimos teniendo esperanza no somos estúpidos". Retomando el ideario del mayo francés entonces, idearios que hoy parecieran tan lejanos: "La imaginación al poder".
Pero no hay dudas que, aunque adormilados por esta moda que pareciera haber llegado para quedarse, también podemos oponer resistencias y cambiar el curso de la historia. ¿Quién dijo que somos insectos condenados definitivamente a caer en la luz enceguecedora de las pantallas? La historia definitivamente no ha terminado, y ahí están innumerables ejemplos (la Revolución Bolivariana en Venezuela, la resistencia palestina, Cuba que sigue socialista, colectivos organizados a lo largo y ancho del mundo, gente que sigue pensando, gente que sigue teniendo esperanzas) para afirmar que la vida no es tan light como esta ideología dominante nos quiere hacer creer.
Para afirmar, en definitiva, que sí es posible luchar para hacer la vida más digna de ser vivida, y no a base de siliconas ni de drogas, no sólo pavoneándonos con el último modelo de celular o con un par de zapatos de marca. Otro mundo verdadero ―no plástico― es posible, más allá del sueño superficial de las pantallas de televisión.
Fuente:La Ventana
jueves, 13 de marzo de 2008
Sueño Bolivariano
domingo, 9 de marzo de 2008
Sueño de triunfo
Eran las seis de la mañana y estaba sentado escuchando las noticias matutinas, tratando de entender por qué la mente es tan compleja, cómo puede jugar de una manera tan violenta y cruel con tus sueños, con tus anhelos y con tus sentimientos sin dar una razonable explicación, ahí estaba yo, de vuelta al mundo real, tan frívolo y mediocre, pero no seria uno más de ellos.
sábado, 8 de marzo de 2008
Autoconfianza
La autoconfianza comienza se desarrollarse ya desde la niñez, pero es un rasgo que siempre se puede desarrollar o bien superar si la persona pone empeño. Lo opuesto, la falta de confianza en sí mismo, es una debilidad que le impide a la persona tomar decisiones o enfrentar situaciones que sin embargo otros juzgan que podría enfrentar con éxito; y esto es importante, porque se trata de hacer algo para lo cual esa persona está preparada según el juicio de los demás, pero por su inseguridad no se atreve.
La autoconfianza tiene varias dimensiones o aspectos que deben considerarse. En primer lugar y parte importante de ella es la capacidad de actuar con independencia del juicio de los demás, es decir tener fe en que aunque los demás no estén de acuerdo o incluso se opongan, seguir adelante con el proyecto elegido. Naturalmente, estamos hablando de situaciones razonables, y no temeridad o imprudencia como señalamos más arriba.
En consonancia con lo anterior, la persona segura es capaz de expresar sus puntos de vista y opiniones, aún en ambientes adversos. Confía en que lo que dice es por lo menos tan valioso como los puntos de vista de los demás. Frente a entornos complejos por ejemplo, es capaz de aventurar su propio juicio, pero acepta también que puede haber otros puntos de vista valiosos o que complementan lo que está expresando.
En la persona segura de sí misma existe también una sensación interna de que él como persona es valioso, y que posee capacidades y habilidades en un nivel más o menos similar a los demás. En este aspecto posee una autoestima sólida, y que no está condicionada por los demás. Esto también se traduce en que no anda buscando a cada rato aprobación de los demás. El inseguro en cambio, tiene una autoestima externa.
Las características anteriores le permiten a la persona segura cuestionar el entorno, no de una manera oposicionista, ni para atraer la atención, sino para plantear con honestidad sus propios puntos de vista, que pueden ser un aporte.
Todo lo anterior se traduce en que la persona segura de sí misma es capaz de tomar desafíos y asumir riesgos, de jugársela por lo que cree o lo que siente justo. Así, sus posibilidades de vivir nuevas experiencias se ven acrecentadas, permitiéndolo un mayor crecimiento personal, y muchas veces también un nuevo reaseguramiento de su forma de conducirse. En otras palabras, le refuerza sus sentimientos de seguridad personal y autoconfianza.
viernes, 7 de marzo de 2008
Causus Belis
Al presenciar con preocupación el delicado conflicto prebélico vivido entre Colombia, Ecuador y Venezuela, advertimos la falta que nos hacen hoy analistas de la talla de Alberto Garrido (+), a quien tantas veces vimos ser injustamente descalificado, por quienes preferían desvirtuar e ignorar, sus claras y proféticas visiones sobre la situación geopolítica latinoamericana y mundial.
Alberto Garrido con su proverbial capacidad de observación y análisis, desprendido de ataduras ideológicas, describió nítidamente distintas hipótesis y posibles escenarios del clima prebélico que hoy nos amenaza en Latinoamérica, lo advirtió a tiempo, hoy los acontecimientos le han dado la razón.
Lo ocurrido recientemente en la frontera colombo ecuatoriana, y las reacciones del presidente de Venezuela no deberíamos verlas entonces como hechos aislados, sino como graves consecuencias de lo que ha venido ocurriendo en nuestra región y el mundo.
Nadie debería concluir en que lo que está pasando hoy es un simple episodio diplomático entre Colombia y Ecuador, sería auto engañarse. De tal manera, que el auténtico contexto para analizar adecuada y descarnadamente el conflicto debería ser el global.El mundo no es el mismo después del ataque terrorista sufrido por los EEUU en las torres gemelas -icono del poder financiero mundial- y al Pentágono -Centro emblemático del poder militar mundial- Desde entonces, el mundo está –queramos o no reconocerlo- en guerra encubierta, la denominada guerra de cuarta generación. Es evidente entonces que los EEUU representante de la llamada cultura judeocristiana junto a su sus aliados, habiéndole declarado la guerra al fundamentalismo musulmán y al terrorismo mundial luego de ser brutalmente agredidos, en su lucha por su seguridad nacional, su propia supervivencia, y para intentar prevalecer como nación todopoderosa, iba a reaccionar como lo ha hecho hasta ahora, librando por todas partes una batalla final contra quienes considera sus jurados enemigos a muerte.
Una cosa es que se esté o no de acuerdo con la política belicista norteamericana, desplegada por todas partes, y otra muy distinta es que se ignore que viene siendo ejecutada milimétricamente en todo el mundo, y como es lógico, nuestra región latinoamericana no escapa a esta cruda realidad.Como también una cosa es que se esté de acuerdo con los delirios de grandeza de cualquier líder autocrático que persiga imponer su proyecto político totalitario, ambos aspectos son decadentes y detestables, no sabemos cual es peor que el otro; pero si sabemos que no debemos permitir que ninguno imponga sobre la humanidad su dominio y hegemonía. Sabemos lo que ocurre simplemente, estamos en medio de un conflicto convenientemente artificial, que pretenden aprovechar los enfermos ambiciosos que nos gobiernan por desgracia.
En la humanidad se libra una guerra entre dos bandos irreconciliables, de distinto signo ideológico que luchan por prevalecer en el control del poder político, económico y militar del mundo. Dentro de ese contexto es que los EEUU están imponiendo en el mundo –contra viento y marea- la llamada tesis preventiva contra el terrorismo y la han venido aplicando en Afganistán, en Irak abiertamente, en cualquier parte en donde lo consideren necesario, so pretexto del combate preventivo contra los grupos más radicales enfrentados a los EEUU, denominados talibanes terroristas, etc, y sin duda la han aplicado –como es obvio- en Colombia con motivo de la implementación del llamado plan Colombia y consolidándose más recientemente como el plan patriota, en su “auto justificado” combate contra lo que ellos han calificado como grupos terroristas subversivos irregulares a quienes consideran serias amenazas, y que en este caso son las FARC. Ya lo dijo el Sr Bush: “quien no está con nosotros está contra nosotros”
Los EEUU, están militar, política y económicamente en Colombia –como todo el mundo lo sabe- se puede o no estar de acuerdo con eso, pero ignorarlo es inmoral. Ellos van con todo y no lo disimulan. Por eso es que el Almirante Jefe del Comando Sur; el Zar antidrogas y la Jefa del Departamento de Estado norteamericano, no fueron a Bogotá a hacer turismo, ni a bañarse en las tibias y cálidas aguas del pacífico, ni a jugar una partida de naipes con Uribe, sino a mover sus piezas en el complejísimo tablero del ajedrez político latinoamericano, accionando dentro de los distintos escenarios en que se maneja la guerra encubierta antiterrorista mundial, y que le han declarado no solo a las FARC, sino que también para nuestra desgracia al díscolo Chávez a quien consideran una amenaza, un jurado enemigo, por estar en contra de sus sagrados intereses en la región, y a consolidar sus planes de seguridad y defensa nacionales. Vinieron a apoyar a Uribe sin disimulos, a evaluar, discutir y decidir con las autoridades colombianas, la forma más eficaz de ejecutar sus planes de exterminar la guerrilla, y sin duda a impartir las líneas maestras de acción que conducen al escenario prebélico que hoy nos amenaza a todos.
De tal manera que para analizar objetivamente lo que está ocurriendo entre Colombia, Venezuela y Ecuador, no se debe caer en el error de la ingenuidad, como para evadir el efecto de la impactante influencia -buena o mala- de la política de defensa y seguridad desarrollada por los EEUU a nivel global. Que en este caso, no se trata de compartirla o no, solo de conocerla, de estar conscientes de que es parte objetiva del problema. Ellos juegan duro, y esta vez decidieron oprimir el gatillo, después piden excusas y resuelven todo con la diplomacia y hasta indemnizan. Mi abuelita solía repetir una frase para justificar amargamente los efectos de alguna fatalidad: “Después del ojo afuera no vale santa Lucía”. Pero que después no se diga que no sabíamos que ese riesgo estaba latente en el escenario, como muy bien supo visualizar Alberto Garrido. Desafortunadamente para el descomedido Sr Chávez, quien pudiera hasta tener razones de peso en su lucha política de oposición del dominio estadounidense, le falta mano zurda para navegar en las complejas aguas de la política mundial que podrían ahogarlo.Ya se nota a leguas el cerco político financiero y militar que le han tendido.
Desde esa perspectiva, no hay que olvidar que los EEUU en la defensa de sus intereses, siempre han empleado sin miramientos, ni inmutarse, su poder militar, su tecnología y sofisticación armamentística, cada vez que se han visto obligados a hacerlo. Para lograr sus objetivos, no se detienen en evaluar principios jurídicos ni religiosos, ni morales, simplemente ordenan bombardear sin derramar una lagrima por quienes consideren sus enemigos. Para ellos solo existen aliados y enemigos, jamás amigos incondicionales, ¿alguien puede dudarlo a estas alturas?
Más allá de analizar las particularidades y detalles políticos jurídicos del episodio militar en el que Colombia incursionó en territorio ecuatoriano, mucho más trascendente antes de condenar la violación de la soberanía de ese país, debemos analizar el profundo y complicado trasfondo de todo este delicadísimo asunto, que podría precipitarnos en un conflicto militar de grandes dimensiones si no se le contiene a tiempo como se debe, con las soluciones diplomáticas promovidas por la comunidad internacional que está a prueba. Es verdad que hay que condenar el hecho, pero también es cierto que debe detenerse tanto la escalada terrorista, el proyecto seudo revolucionario expansionista continental; como también la escalada bélica de los estadounidenses, difícil dilema.
¿A quien defendemos entonces? Si defendiéramos a ultranza a cualquiera de las partes incurriríamos en un error, pero tampoco podemos ser neutrales a todo evento sin cometer la insensatez de violar los principios sagrados de derecho y morales que nos inspiran. Fíjense bien: Si defendiéramos a Uribe, “algunos” nos acusarían de lacayos del imperio “santanderistas”; si defendiéramos a Chávez y a Correa nos tildarían de Castro chavistas pro Comunistas radicales; si defendiéramos a las guerrillas, nos señalarían como “terroristas”, si defendiéramos a Bush nos calificarían de neo liberales imperialistas; en fin, aquí en este tremendo lío que se ha armado por causa de la seudo política y las fanatizadas y mal encausadas ideologías, todos estamos en riesgo de ser juzgados y condenados por los demás, encasillados y emblematizados como una vaina muy mala. ¡Nadie está a salvo! Las descalificaciones de parte y parte van y vienen (todos tenemos computadoras y archivos). Si todos tuvieran razón, en verdad seríamos una partida de coñ.. (Perdón, soy humano)
Defendemos sin ataduras ideológicas a la humanidad, la vida, la paz, abogamos por la tolerancia, la convivencia, la hermandad, la fraternidad, la democracia, la libertad, los derechos de todos. Sólo Dios libera al hombre de su afán. Detestamos la guerra, deploramos la violencia que sólo nos conduce a más muertes.
Las partes en conflicto con razón o sin ella, van como es lógico a defender a todo evento sus posiciones políticas, e ideológicas, sus parcelas de poder, sus partidos; tal vez sin advertir que pudieran estar irresponsable y torpemente precipitando a sus pueblos en mayores calamidades de las que ya padecemos, solamente por intentar prevalecer en el poder de sus respectivos países.
De tal manera que debería tenerse una visión universal más profunda, ante los riesgos que se ciernen sobre nuestras naciones; y tener plena consciencia de que los riesgos que se ciernen sobre la integridad de nuestras poblaciones hermanas son infinitamente impredecibles, muy serios y terribles.
Nadie admite que desea la guerra que siempre resulta ser la peor solución, pero todos la precipitan irresponsablemente sin proponérselo; nadie sede sus posiciones político ideológicas irreductibles, se prefiere siempre justificarse o para defenderse o para agredir. Lo que uno le critica y cuestiona al otro, aquel lo exacerba con arrogancia envanecida ¿y entonces? ¿En que quedamos? ¿Solamente en determinar quiénes son más humanistas, pacíficos, y bolivarianos? ¿Lo que queremos saber es quienes son mejores y quienes los peores? ¿Para qué saber eso? ¿Quién debe decidir eso, acaso no son los pueblos mediante elecciones libres? ¿Lo vamos a decidir con tanques, aviones, fusiles y bombas? ¿Será esa la profunda consigna que hoy debe alentarnos para dirimir nuestras profundas diferencias? ¿Alguien puede dudar acaso, que luego de una guerra fraticida algunos no serán afectados ni sufrirán y padecerán como nación sus nocivas consecuencias? ¿Importaría luego de tantos muertos precisar quienes tuvieron la razón? ¿Está la verdad en manos de alguien? ¿La guerra en América latina? ¿Alguien la quiere, a quienes le conviene?.
El maestro Jesús nos enseñó: "Ama a tu projimo como a ti mismo, amaos los unos a los otros, amad a vuestros enemigos; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a quienes nos ofenden". Pero esa enseñanza de sabiduría y convivencia se soslaya y diluye en el vacio, cuando hombres insensatos ordenan disparar y matar a quienes no piensan ni actúan igual que ellos, para imponerles una particular visión del mundo, sin importar que lo hagan por nobles ideales de justicia y libertad, o para derrimir a los pueblos de no sabemos cuantas calamidades y males mayores peores que la guerra que declaran a sus vecinos, pero con las tropas, batallones y armas apuntando a sus hermanos que salvarán del atrazo, el sub desarrollo y la probreza, liberándonos de la opresión que denuncian y lamentan; pero siempre con sus soldados listos y prestos para solucionarlo todo; total, sus luchas por "los pueblos" justifican cualquier cosa siempre, cuando el mejor eslogan y la peor acción siempre terminan con la palabra ¡muerte! y ellos terminan mostrándose públicamente conmovidos con la mano puesta sobre el corazón haciendo pucheros, deplorando los lamentables sucesos que no pudieron evitarse, y acudiendo a los funerales de los demás a dar el pésame a las viudas, a los desconsolados padres y a los desprotegidos huérfanos, para después postularse a la presidencia para seguir trabajando por el pueblo oprimido ¿o no?
Alerta Mundo!
La Tierra está cerca de alcanzar un «punto sin retorno» en el fenómeno conocido como calentamiento global. España se quema, el norte de África se muere de sequía y el área congelada más grande del planeta, la tundra de Siberia occidental, se está derritiendo a gran velocidad por primera vez desde hace ahora 11.000 años. Y aún hay más: en Groenlandia los glaciares han multiplicado por tres la velocidad a la que se desplazan desde hace sólo nueve años. Estos dos últimos fenómenos climáticos salieron a la luz el 11 de agosto de 2005, en sendas investigaciones, justo cuando Adena/WWF daba a conocer un informe que refleja que la temperatura aumentó casi 1 grado centígrado en Europa en el siglo XX, y las previsiones para el siglo XXI oscilan entre un incremento de 2 y 4,5 grados cuando se duplique la concentración del dióxido de Carbono con respecto a los niveles anteriores a la era industrial (en marzo de 2006 ya ha crecido un 30% respecto de esa referencia temporal).
El deshielo de Siberia, analizado por el botánico ruso Sergei Kirpotín, de la Universidad Estatal de Tomsk, y por Judith Marquand, de la de Oxford, resulta de extrema gravedad porque bajo esa capa I blanca que cubre la tundra se calcula que hay 70.000 toneladas de metano, un fluido que potencia el efecto invernadero y, por tanto, la subida de las temperaturas.
Lo que era hasta hace poco una superficie helada de un millón de kilómetros cuadrados -la superficie de España y Francia-, ahora se ha convertido en un región pantanosa con lagos de grandes dimensiones. La causa: una subida de 3 grados de las temperaturas en sólo 40 años. Los desencadenantes: la acción contaminante del ser humano, un cambio cíclico en la circulación atmosférica conocido como oscilación ártica y una mayor absorción del calor del Sol en las zonas ya descongeladas.
El proceso es el siguiente: el "permafrost" (la capa de hielo superficial) comienza a derretirse, se forman charcas que el hielo impide que sean drenadas y acaban formándose lagos. Es entonces cuando las 70.000 toneladas de metano pueden salir hacia afuera. De hecho, ya se ha visto burbujear el gas en Siberia oriental. «Ese metano es fruto de la putrefacción de los líquenes que había en la tundra antes de helarse. Y es un peligro grave porque tiene un potencial de calentamiento de la atmósfera 10 veces mayor al dióxido de carbono», argumenta Antonio Ruiz de Elvira, catedrático de Física Aplicada en la Universidad de Alcalá de Henares.
Ruiz de Elvira recuerda que hace sólo seis años, en los modelos predictivos sobre el clima no se tenía en cuenta el hielo, “pero ahora se está viendo que este proceso es muy rápido y que en sólo 20 años puede deshelarse Siberia, y lo mismo pasa en Alaska, donde no hay metano pero si puede modificar las corrientes del Golfo”.
Por otra parte, en Groenlandia, a bordo del barco Arctic Sunrise de Greenpeace, ha viajado otro grupo de científicos independientes que han descubierto que el Kangerdlugssuaq ya avanza a 15 km/h. “Este glaciar aporta el 4% del deshielo de esa isla, lo que implica que va a subir el nivel del mar. Es un ejemplo más del impacto del cambio climático, que aumenta cada día, y lo demencial que es que gobiernos como el nuestro sigan sin apostar por energías renovables que no contaminen”, denunciaba ayer Raquel Montón, responsable de cambio Climático en Greenpeace España.
La alerta se ha disparado porque la constatación de que Siberia y los glaciares van camino de perder su aspecto gélido, no había sido tenida en cuenta por el Panel de Cambio Climático de la ONU. Los satélites detectaron un deshielo de 152 kms. Cúbicos anuales en la Antártida, la mayor reserva de agua dulce (un 70% del total) en la Tierra. Todo hace pensar que las estimaciones se quedaron cortas y la situación es más grave de lo previsto.
Conflicto?
Ya estaba listo, había pensado mucho en lo que había oído en el noticiero, me quede meditando mientras el transporte se iba acercando al paradero en el que desembarcaría, todo parecía muy tranquilo, algo muy poco común pues en este emporio comercial hay mucho ajetreo entre los negociantes. Los expendedores tratando de ofrecer en vano sus productos pues los adquisitores sentían molestia al ser acosados por estas personas en plena vía pública. Hola Gissel como van las ventas, han logrado vender algo a estas horas. Todo parecía indicar que todavía no habían llegado los clientes, la mirada pasiva del guardián me hizo sentir inseguro, esa era una zona muy concurrida pero a esas horas de la mañana no hay mucho publico lo que hace ese lugar propicio para ilimitados actos de delincuencia. Mientras preparábamos el local para empezar a ofrecer los productos, los demás comerciantes fueron llegando, y abrieron sus negocios monótonamente.
Llegó el repartidor, nos dio un Correo, no había duda este fue un acontecimiento verdaderamente importante; estaba en primera plana, y probablemente seguirá siendo así durante toda la semana, este individuo en su afán por figurar en la prensa exageró un poco sus gestos y expresiones llegando a tal extremo de amenazar a su homólogo con un conflicto violento. Pero a pesar de lo violento que pudo verse este sujeto no fue lo suficientemente convincente como para creerle, sabemos que hay demasiados asuntos pendientes entre estos individuos como para que se resten preocupando por una discusión infantil. De por qué tienes que apoyar a los niños malos si ellos han raptado a compatriotas míos, de porque te tienes que meter a mi territorio, ¿sabes quien soy yo?, por qué apoyas a los enemigos mister danger!? La politique es un juego de niños en donde se disputan el poder, o se pelean porque uno piensa diferente de otro. Señores somos seres humano racionales, no hemos evolucionado para matarnos unos a otros o para degradarnos; hemos evolucionado para protegernos mutuamente, para lograr juntos el desarrollo de la sociedad, para mejorar al mundo, para conservar su biodiversidad, para mantener salubre nuestro ecosistema, para preservar la vida en el planeta, pero una vida saludable, saludable física y mentalmente(y actualmente, saludable biológicamente). Cierro el diario, y me pongo a leer otro.
La solución
Otro punto importante que debe incluir la educación es la confianza que se debe transmitir a los estudiantes, orientándolos en sus caminos al éxito, brindándoles siempre la seguridad que necesiten para que así, en un futuro, tengamos una generación de personas seguras de sí mismas, que sepan expresar sus ideas y no se dejen convencer fácilmente, que impongan sus ideologías; así realmente habremos logrado el objetivo de tener una sociedad de gente competente con ganas de triunfo y de mejorar el mundo actual, tomando y haciendo tomar consciencia del cuidado del medio ambiente que tan afectado se ve hoy en día.
martes, 4 de marzo de 2008
Organismos capaces de convertir el CO2 en energía
Craig Venter, el biólogo y empresario más conocido por el trabajo de sus empresas en el mapeado del genoma humano, ha anunciado que planea crear una forma de vida capaz de alimentarse de CO2 para convertirlo en algún tipo de combustible.
Según explicó en un evento tecnológico, su idea de «combustible de cuarta generación» sería tan revolucionaria que podría llegar a reemplazar a la actual industria petroquímica. Tan alternativo proyecto podría verse funcionando en tan solo 18 meses. Serían pequeños organismos simples que mediante ingeniería genética consumirían CO2 para producir metano u otro tipo de combustible como deshechos.
Suena tan intrigante como interesante: convertir el problema en solución.
Hay algo más de información al respecto en el artículo de AFP Famed geneticist creating life form that turns CO2 to fuel.
Dia mundial de la eficiencia energetica
La Eficiencia Energética es la obtención de los mismos bienes y servicios energéticos, pero con menos recursos, con la misma o mayor calidad de vida, con menos contaminación, a un precio inferior al actual, alargando la vida de dichos recursos y con menos conflictos sociales.
Unión Fenosa participa en el Día Mundial de la Eficiencia Energética. En su campaña “Por un mundo mejor, cambia”, entregará 25.000 lámparas de bajo consumo a todas las personas que por allí se acerque con una bombilla tradicional Casa Eficiente de Unión Fenosa (días 4 y 5 de marzo 10 de la mañana a 8 de la tarde, ininterrumpidamente, en la Plaza Mayor de Madrid)
El interior de la Casa Eficiente también sirve como expositor para una serie de consejos para ser más eficiente con el consume energético doméstico y el Bosque Virtual, la iniciativa de Unión Fenosa que a través del ahorro repoblará la Selva Atlántica.
lunes, 3 de marzo de 2008
La eterna dictadura
Carlos Alberto Montaner
Fidel se va, pero se queda. La primera decisión que ha tomado su hermano Raúl como flamante presidente de Cuba es delegar sus atributos y consultarle a Fidel todos los temas importantes. El parlamento respaldó esa propuesta por unanimidad. Por algo a estos infelices diputados los conocen como ''los niños cantores de La Habana''. Es un coro pueril, complaciente y afinado. Llevan medio siglo obedeciendo y no saben hacer otra cosa. Seguramente, ésa fue la condición exigida a Raúl para que pudiera ocupar formalmente la presidencia del país. Fidel se ha reservado el poder de veto. Seguirá gobernando hasta su muerte.
De eso se trata esta nueva jugada. Fidel está muy mal de salud y quiere continuar mandando desde el más allá. Los brasileros, que son la fuente más fiable e indiscreta que se conoce sobre la salud de Castro, especialmente el entorno de Lula, lo afirman en privado: lo asombroso es que todavía esté vivo. Incluso, sotto voce, me han reiterado el primer diagnóstico que ellos divulgaron y luego desmintieron: realmente, fue cáncer lo que tuvo. Han vuelto de La Habana con esa vieja-nueva noticia. Y si ahora Fidel entrega el mando, aunque conserve la autoridad y la capacidad de obstaculizar cualquier reforma, es porque sabe que no le queda demasiado tiempo en este valle de lágrimas.
Antes de darle a Raúl la llave de la dictadura, Fidel limpió el Consejo de Estado de reformistas dispuestos a convivir con los demócratas de la oposición. Ahí no están, por ejemplo, Abel Prieto o Eusebio Leal, dos altos funcionarios dulcemente razonables. A Carlos Lage --el presunto Adolfo Suárez en todas las quinielas políticas-- lo desplazó de la línea sucesoria. Colocó en su lugar a José Ramón Machado Ventura como eventual sustituto de Raúl, un anciano apparatchik, organizado e inflexible, que tendrá a su cargo disciplinar al desvitalizado Partido Comunista, una estructura zombie en la que 800,000 personas militan por inercia y no por convicción. Fenómeno nada sorprendente cuando recordamos que el de la URSS tenía 20 millones de miembros y lo disolvieron por decreto sin una sola protesta callejera.
Raúl se propone resolver las cuestiones materiales más urgentes heredadas de la devastadora era fidelista. Está convencido de que los cubanos, en realidad, no desean libertades, sino pan con mantequilla. Cree que si el gobierno mejora el suministro de comida y la población vive un poco mejor aceptará de buen grado lo que hoy admite por resignación e impotencia. Es una forma endurecida y cínica de ver las cosas, pero es la que tiene. Cuando Raúl cierra los ojos y sueña con el futuro de Cuba ve tres panoramas sucesivos.
- A corto plazo (12 meses, pero con los primeros cambios antes del verano) vislumbra un país más productivo y menos hambreado que el que ha recibido.
- A medio plazo (36 meses) se imagina una sociedad menos rígida, con espacios de opinión más amplios. La reciente publicación del discurso del cardenal Bertone y una actitud más hospitalaria hacia la Iglesia es un anticipo de ello.
- A largo plazo (60 a 72 meses) sueña con haber reproducido en Cuba un modelo más parecido a la Rusia de Putin que a la China actual, donde el capitalismo controlado por los viejos amiguetes del partido, del ejército y del Ministerio del Interior manejan todos los hilos del poder político y económico, garantizando el sostenimiento de una élite, capaz de autorrenovarse, que manipulará al país por varias generaciones hasta que la anomalía histórica del comunismo se vaya disolviendo sin traumas en una aceptable normalidad latinoamericana.
Raúl se equivoca. Le fallan las premisas básicas. El partido no es revitalizable porque ya casi nadie cree en el colectivismo o en las tonteras marxistas, como afirman los propios hijos de la nomenklatura. (Si Raúl lo duda, ¿por qué no conversa con los hijos de Juan Almeida, Carlos Lage, Machado Ventura, Juan Escalona o de su hermano Ramón?) Las fuerzas armadas tampoco son un bloque monolítico. Se mantienen unidas por lealtad a Fidel y porque están más cerca del espíritu de banda que de la disciplina castrense, pero ideológica y emocionalmente hace mucho tiempo que rompieron con el discurso revolucionario. Uno no elige la carrera militar para administrar hoteles o para darles de comer a los turistas canadienses.
Los cubanos quieren algo más que pan con mantequilla. Quieren libertades. Quieren poseer empresas, tener bienes, salir y entrar libremente en el país, contar con diversas opciones políticas, leer e informarse como les da la gana y recuperar el control de sus vidas, secuestradas por los Castro hace medio siglo. Lo que debe comprender Raúl es que el destino no lo ha colocado en ese puesto para salvar a una revolución que hundió al país y casi nadie quiere, sino para enterrarla ordenadamente. Ese es su mejor papel.
La locura de Chávez
Carlos Alberto Montaner
Es posible que se desate una guerra latinoamericana en los próximos años. Y, a diferencia de lo ocurrido en el siglo XX, cuando todos los enfrentamientos se originaron por disputas fronterizas, no es descartable que esta vez se trate de un sangriento conflicto multinacional alimentado por razones ideológicas. Detrás de esa probable desgracia, como indican todos los síntomas, estará la irresponsable actuación del presidente Hugo Chávez, un caudillo iluminado que se empeña en reconstruir el continente de acuerdo con sus fantasías revolucionarias.
El reciente episodio de Rodrigo Granda es sólo una muestra. Granda, uno de los líderes de las narcoguerrillas comunistas de las FARC colombianas, fue secuestrado en Caracas por militares venezolanos que cobraron por su entrega una millonaria recompensa del gobierno de Uribe. Granda era uno de los centenares (o quizás miles) de subversivos colombianos que han obtenido refugio y ayuda en Venezuela. El teniente coronel Chávez, airado, le pidió explicaciones a Uribe, pero lo razonable es que las hubiera dado en lugar de solicitarlas: ¿qué hacía este siniestro personaje en territorio venezolano invitado a un acto semi oficial y con un pasaporte de ese país en el bolsillo? ¿Qué hacen las narcoguerrillas comunistas colombianas acampadas en territorio venezolano y por qué sus líderes entran y salen libremente de la llamada República Bolivariana?
Venezuela ha reemplazado a Cuba como cuartel general de la izquierda violenta. Hace pocas semanas un ex oficial peruano de las Fuerzas Armadas, Antauro Humala, tras autodesignarse como discípulo de Hugo Chávez, acompañado de varias docenas de insurgentes tomó unas instalaciones militares, asesinó a cuatro policías e intentó sin éxito desatar una revolución nacional. En octubre de 2003, el presidente boliviano Gonzalo Sánchez de Losada fue obligado a dimitir tras una serie de desórdenes populares organizados por grupos radicales aparentemente financiados desde Venezuela. Al frente de las protestas marchaba Evo Morales, un dirigente cocalero indigenista profundamente antioccidental.
Simultáneamente, Chávez utiliza el río de petrodólares que le está entrando al país como resultado del precio de los combustibles para fortalecer la capacidad ofensiva de su ejército. Se prevé la compra de 50 aviones Mig-29 a Rusia y una cantidad importante de tanques, helicópteros y material blindado. El destino de esos equipos es fácil de adivinar: un eventual enfrentamiento con Colombia, encaminado no sólo a liquidar al gobierno “oligárquico y pronorteamericano” de Álvaro Uribe, sino a iniciar la reconstrucción de la Gran Colombia, esa patria grande intentada sin suerte por Simón Bolívar en la primera mitad del siglo XIX, que también incluía a Ecuador.
Pero ese peligroso sueño imperial bolivariano tiene otra deriva aún más peligrosa: la guerra con Chile para destruir el bastión del “neoliberalismo”. Chile, aunque lo gobiernen los democristianos o los socialdemócratas –como sucede hoy con el prestigioso Ricardo Lagos–, con su defensa del mercado, de la democracia y del libre comercio internacional, es visto como una amenaza por la izquierda rabiosa. No le perdonan su Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, o los parecidos acuerdos pactados con la Unión Europea y Japón. Tampoco el éxito de unas medidas liberales de gobierno que han conseguido reducir la pobreza del 42 al 18% del censo en los catorce años de democracia, mientras el país se colocaba a la cabeza de América Latina.
Bolivia y Perú son el camino elegido por Chávez para agredir a Chile. Su estrategia consiste en reabrir las viejas heridas de la Guerra del Pacífico (1879-1883), y la pérdida de territorios que entonces sufrieron estas dos naciones, para crear una alianza que restaure la vieja cartografía decimonónica de la zona. Eso es lo que a voz en cuello defienden los chavistas tanto en Perú como en Bolivia, pero este objetivo sólo puede lograrse mediante la derrota militar de Chile lograda por una coalición de estados “bolivarianos” liderados desde Caracas por Hugo Chávez.
Se trata de un plan alocado, pero no nuevo. A mediados de la década de los setenta Fidel Castro ideó un proyecto similar para derrocar a Agusto Pinochet, tras el golpe contra Salvador Allende de 1973. Castro entonces contaba con la complicidad del dictador izquierdista peruano, general Juan Velasco Alvarado. Pensaba invadir Chile desde el norte con un ejército peruano-cubano que contaba con una ventaja logística: ambas fuerzas estaban copiosamente equipadas por los soviéticos, quienes veían en esta aventura una oportunidad perfecta para abrirles a los norteamericanos un frente en el Pacífico sur. Este poco conocido episodio de la Guerra Fría abortó con el golpe militar del general Morales Bermúdez, quien en 1975 puso fin al gobierno de Velasco Alvarado y Perú retomó el camino de la democracia.
Para conjurar estos peligros va a ser necesaria una intensa labor diplomática de Estados Unidos, México y la OEA, mientras países como Brasil y Argentina deciden si se van a dejar arrastrar al conflicto de la mano de Chávez, o si van a actuar con sensatez. Si la Guerra del Chaco entre Paraguay y Bolivia (1932-1935) se saldó con noventa mil muertos, la que el caudillo venezolano se trae entre manos puede triplicar esa cantidad. Dios nos coja confesados.
